13 de enero del 2013
David T. Ellwood Dean,
Harvard Kennedy School
Scott M. Black Professor of Political Economy
david_ellwood@Harvard.Edu
Estimado Profesor Ellwood,
En la Declaración de Derechos y Responsabilidades de la Kennedy School se dice que quienes forman parte de esa comunidad se distinguen por respetar “la dignidad de otros” y por tomar en cuenta las “consecuencias que las políticas tienen en las personas”. En la Misión de la Universidad de Harvard se lee que sus integrantes asumirán la “responsabilidad por las consecuencias de [las] acciones personales”. Dado que el expresidente de México Felipe Calderón es investigador asociado de la Kennedy School ¿qué tanto cumple con esos criterios? Hay aspectos que reconocerle a la gestión de Felipe Calderón (2006-2012).
Rindió cuentas positivas en cifras macroeconómicas y salvo algunas excepciones importantes tiene un historial razonable en libertad de expresión y acceso a la información. Como parte de la normalidad democrática el análisis de su gestión ya está haciéndose en las universidades. Lo que se discute intensamente es la responsabilidad que tuvo en la tragedia humanitaria causada por esa guerra: más de 60 mil muertes, al menos 25 mil personas desaparecidas, 260 mil desplazados, 18 mil migrantes secuestrados cada año, etcétera.
Las principales organizaciones de derechos humanos del mundo (Amnistía Internacional, Freedom House, Human Rights Watch, etcétera) coinciden en que México vive una crisis humanitaria sin precedentes debida, en parte, a decisiones tomadas por el expresidente Calderón quien, incluso, tiene dos denuncias ante la Corte Penal Internacional.
Sería injusto acusar a Felipe Calderón de haber ordenado la barbarie. Sí podemos asegurar que no respetó la dignidad de las víctimas, se desentendió de las consecuencias de sus políticas y evadió la responsabilidad de sus actos. Por razones de espacio nos centraremos en la tragedia de los desaparecidos. Calderón se comprometió en diversas ocasiones a crear un Registro Nacional de Víctimas porque según declaró en octubre del 2012 es importante que “todos sepamos dónde está la gente que más sufre”.
La Procuraduría General de la República sí elaboró una lista de desaparecidos durante los seis años de Calderón, pero nunca lo dio a conocer. Cuando terminaba su gobierno funcionarios de la PGR le entregaron al corresponsal del Washington Post, William Booth una lista con 25 mil desaparecidos (publicada el 29 de noviembre).
El Centro de Investigación y Capacitación de Propuesta Cívica recibió de Tracy Wilkinson corresponsal de Los Angeles Times un documento que ella también obtuvo de empleados de la PGR. Tiene los nombres, apellidos y condiciones de desaparición de 20,851 personas durante cinco años y medio del gobierno de Felipe Calderón (www.propuestacivica.org.mx). El documento demuestra la poca prioridad que su administración le dio al asunto: las denuncias no fueron investigadas y los familiares no fueron informados.
El Estado mexicano ya tiene una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el tema de desaparición forzada (caso Rosendo Radilla): en ella se indica que existe la obligación de investigar la suerte de los desaparecidos e informar a los familiares. Además, el 20 de diciembre de 2011, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas, hizo público su informe derivado de la misión que en marzo de ese mismo año realizó a México (A/HRC/19/58/Add.2). Ahí se describe con objetividad y mucho detalle la situación que se gestó durante la administración del presidente Calderón. No obstante el lenguaje diplomático que se acostumbra en este tipo de documentos, en ese informe se descubre la responsabilidad gubernamental, se enfatiza recurrentemente la participación de agentes del estado a nivel federal en las desapariciones y la ausencia de medidas para solucionar la situación. Señaladamente, el informe reprueba el uso de las fuerzas armadas en labores de seguridad, por propiciar graves violaciones de derechos humanos, y recomienda su retiro paulatino pero en el corto plazo. El Gobierno de Calderón se limitó a ignorar las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas y las peticiones que organizaciones y académicos de México y el mundo hemos hecho. Por ello es que sostenemos que Felipe Calderón es presunto responsable de la violación de los derechos de al menos 25 mil víctimas de la desaparición forzada.
Profesor Ellwood, usted calificó al “presidente Calderón de ejemplo vivo de un servidor público dinámico y comprometido”. ¿Cómo puede usted sustentar dicha afirmación, cuando hay tanta evidencia en contra?. Felipe Calderón fue un presidente insensible: su gobierno no investigó lo sucedido con los desaparecidos y ocultó de manera deliberada información importantísima para las familias. Franklin Delano Roosevelt justificó la Ley de Préstamos y Arriendos (marzo de 1941) para entregar equipo bélico y humanitario a los aliados amenazados por los países del Eje diciendo que se trata de “ayudar a apagar el fuego en la casa del vecino antes de que tu casa se incendie y termine hecha cenizas”. México se consume en una tragedia humanitaria ante la indiferencia de una parte de la sociedad estadunidense. Otra, por el contrario nos ha acompañado todo el tiempo y ha enjuagado nuestras lágrimas y restañado nuestras heridas.
En suma, profesor Ellwood, consideramos que la incorporación de Felipe Calderón como investigador visitante de la Kennedy School es un insulto a las víctimas de la violencia en México. Es por ello que le solicitamos respetuosa y formalmente que nos informe por escrito las razones que llevaron a la Kennedy School a incorporar a Felipe Calderón como integrante del Programa Global Angelopoulos de Líderes Públicos del John F. Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard. Con base en la información aquí presentada no cumple con los criterios éticos de esta institución.
Javier Sicilia
Movimiento por la Paz con Justicia y
Dignidad Sergio Aguayo
Profesor de El Colegio de México,
presidente de Propuesta Cívica
Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/14-01-2013/490500. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido.
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domingo, 20 de enero de 2013
sábado, 30 de junio de 2012
¿por qué no estamos en la calle?
Jaime Avilés
Humberto Moreira dejó en Coahuila una deuda pública de 32 mil millones de pesos, al parecer obtenida en parte con documentación falsa y en contubernio con sus colaboradores. Si esto se comprueba, el líder nacional del PRI debería estar preso, acusado de fraude,
coalición de funcionariosy delincuencia organizada, delitos graves que impiden la libertad bajo fianza.
Fidel Herrera Beltrán endeudó a Veracruz por 30 mil millones de pesos: mantuvo una campaña permanente de culto a sí mismo (vistió a millones de veracruzanos con una camisa roja que ostentaba la palabra
fidelidad) y engrasó con abundancia los ejes de la corrupción (para que no rechinaran y no se oyeran).
El adeudo que Enrique Peña Nieto legó al estado de México también asciende a 30 mil millones de pesos –que pagarán las cuatro próximas administraciones–, con los cuales financió a empresas españolas que hicieron obra pública sin invertir un solo euro, pero tendrán derecho a explotarlas, cobrando peaje a quien las use, por 30 años; además, compró toneladas de espots en radio, tv y líneas de autobuses que proyectan películas durante el viaje, para mostrarnos su copete, y como Moreira y Herrera, cebó día y noche a la marrana de mil ubres, que amamanta a todos los giros negros.
Los resultados están a la vista. Gracias a Moreira, Coahuila es el tercer estado del país en materia de agresiones a periodistas y Los Zetas administran la inseguridad pública. Gracias a Fidel Herrera, Veracruz es el segundo estado más violento del Golfo, después de Tamaulipas (el tercero es Tabasco, por la ineptitud del no menos priísta Andrés Granier).
Gracias a Peña Nieto, el Edomex quitó a Chihuahua el título de campeón en feminicidios (incluido el de Paulette), La Familia Michoacana extendió sus dominios hasta Valle de Bravo, y en los municipios conurbados con el DF –Tlalnepantla, Ecatepec, Tultitlán, Neza– siguen empeorando las inundaciones.
No cabe duda: los priístas sí saben. En el informe que Bernardo Barranco presentó, como titular de la comisión ciudadana que observó los recientes comicios en el estado de México, destaca un hecho clave. Las brigadas del PRI no iban a las visitas domiciliarias a preguntar a la gente qué necesitaba, o prometerle nada a cambio de su voto. Llegaban, tocaban y cuando les abrían, informaban como genios recién salidos de la lámpara de Aladino: a usted le hace falta un tinaco rotoplas de 200 litros, aquí lo tiene. A usted, el cacomixtle le comió sus gallinas ponedoras, aquí le traemos 25. A usted...
Si de acuerdo con los datos disponibles, Moreira, Herrera y Peña Nieto acumularon un adeudo conjunto de 92 mil millones de pesos (poco menos de 9 mil millones de dólares), debemos felicitarlos. Ellos solitos harán que las generaciones venideras paguen el equivalente a casi la sexta parte de los 65 mil millones de dólares que Ernesto Zedillo, y Calderón, convirtieron en deuda pública mediante el Fobaproa.
En 1998, para cubrir los intereses de la deuda externa de México –que era de 88 mil 516 millones de dólares– y del Fobaproa, Hacienda pagó 45 mil millones de dólares: la mitad del presupuesto de egresos de 1999. Pero Zedillo manipuló las elecciones de 2000, para entregarle el poder a los panistas. Alabado sea porque hoy, de acuerdo con Enrique Galván Ochoa, la deuda del sector público federal es de 3 millones de millones de pesos,
cifra similar al monto del presupuesto de egresos de 2011, que fue de 3 billones de pesos y fracción.
En Nuevo León (ya es vox populi), el gobierno de Nati González Parás vendió Monterrey a dos cárteles: la mitad al de Sinaloa, la mitad al del Golfo. La línea divisoria era la avenida Gonzalitos. Todo se pudrió cuando los del Golfo rompieron con Los Zetas: éstos los mandaron a Tamaulipas y tomaron el control de bares, salones de baile, tables-dance y casinos. Testigos presenciales han dicho a Desfiladero, que para echarles a perder esos negocios, los del Golfo provocaron matanzas como la del Sabino Gordo, cerca de la estación de autobuses, donde abundan las salas de masaje, los músicos de fara-fara y los antros con ficheras, o la de La Iguana, último punto de reunión de la gente fresa del Tec, en el Barrio Antiguo, ahora reducido a minipueblo fantasma.
Protegido por Emilio Chuayffet –que a pesar de haber sido responsable de la matanza de Acteal, preside otra vez la Cámara de Diputados–, Nati heredó Nuevo León a su secretario de Gobierno. Pero éste huyó a McAllen, y desde ahí despacha por teléfono. Para apresurar su caída antes de octubre (a efecto de evitar que lo remplace un interino y, por lo tanto, adelantar nuevas elecciones, que coincidirían con las presidenciales y que, dadas las circunstancias, ganaría el PAN en ambos casos) los panistas pisaban el acelerador a fondo, desestabilizando a Rodrigo Medina hasta que...
Sí, hasta que sobrevino la matanza del casino Royale, aparente respuesta del PRI, o sea, de Moreira y Peña Nieto, para frenarlos en seco. Después de prometer, como disco rayado, que investigará
hasta las últimas consecuencias, Calderón tuvo que tragarse sus palabras cuando El Norte dio a conocer los videos en que Jonás Larrazabal, hermano de Larry (así le dicen al alcalde panista de Monterrey, Fernando Larrazabal), recogía abultados tambaches de dinero –¿por vender quesos oaxaqueños?– en diversos casinos de la ciudad.
En esta ocasión las televisoras no difundieron esos videos 25 horas al día. El señor de los quesos no es El señor de las ligas, sino hermano del máximo promotor de la candidatura presidencial de Ernesto Cordero en Nuevo León. Aunque sean sospechosos de vender protección a lugares que pueden ser achicharrados si sus dueños no pagan–, Jonás y Fernando Larrazabal acaban de entrar al club de los impunes.
Ahí podrán codearse con Germán Larrea, culpable del asesinato industrial de 65 mineros en Pasta de Conchos, o con la prima de Margarita Zavala, cuya corresponsabilidad permitió que 49 bebés murieran quemados en la guardería de Hermosillo, o con Enrique Coppel, que encerró a seis de sus empleadas en una tienda de Culiacán y nada hizo por salvarlas cuando estalló un incendio.
Pero de la guerra del PRI contra el PAN y de todos contra el pueblo, Marcelo Ebrard y Manuel Camacho no están al margen. Ambos llevaron a la gubernatura de Guerrero a Ángel Aguirre con los votos del PRD; no bien tomó el poder, Aguirre aseguró que se construirá, duélale a quien le duela, la presa de La Parota, contra la que llevan luchando años las bases del PRD. Y si después de ese triunfo, logrado en combinación con el PAN, Ebrard repitió la fórmula en Sinaloa, hizo gobernador a Malova y dijo que
las alianzas de la izquierda con la derecha llegaron para quedarse, ahora resulta que Malova es sospechoso del asesinato del periodista Humberto Millán, y ha empujado, por precaución, al exilio, al excelente reportero que es Luis Enrique Ramirez.
Vivimos en un país sin jueces, por tanto, sin ley. Los ministros de la Suprema Corte dijeron que el Poder Legislativo no tiene derecho de impugnar la entrega ilegal de tres pozos petroleros a empresas extranjeras. Pemex se negó a construir una sola refinería en todo el sexenio, pero comprará en 21 mil millones de dólares parte de Repsol. Aunque no se ha aprobado la ley de seguridad nacional, Calderón militarizó Monterrey. Dos reporteras capitalinas fueron asesinadas antenoche en Iztapalapa y todavía no renuncia en pleno el gabinete de seguridad nacional. Ahí viene la la reforma laboral, que indignó a los jóvenes españoles, y arrebatará el futuro a los jóvenes mexicanos. ¿Qué pasa? Si estamos en la calle, ¿por qué no estamos en la calle?
jueves, 14 de junio de 2012
La libertad aún no la tenemos, hay que luchar por ella
Ciro Gomez Leyva
La desvergüenza de Moreira.
La primera conmoción nacional por los secuestros ocurrió a mediados de los 90, con los casos Harp, Vargas, Losada, Senderos. México estaba gobernado por el PRI. Los guaruras se centuplicaron.
Cuando en 1994 y 1995 las bandas de secuestradores de La Víbora, Los Aparicio, Los Tlaycas tomaron Morelos, la entidad era gobernada por el priista Jorge Carrillo Olea, un especialista en seguridad. Quedó registro de la complicidad entre criminales y policías. El director de la Policía Judicial morelense era una leyenda policiaca del PRI: el capitán Jesús Miyazawa.
El apogeo de los cárteles de la droga en Jalisco comprendió también el periodo del gobernador priista Enrique Alvarez del Castillo, a quien luego el priista Carlos Salinas de Gortari nombró Procurador General de la República.
El auge de los cárteles y el crimen en Sinaloa se dio entre gobernadores priistas: Antonio Toledo Corro, Francisco Labastida y Renato Vega.
Con el argumento de que poco pueden hacer con la migración, los municipios conurbados del Estado de México han sido desde el priista Carlos Hank González hasta el priista Enrique Peña Nieto, zona franca para delincuentes grandes y pequeños.
Chihuahua es hoy la entidad más violenta del país. El PRI la gobierna desde hace diez años. Ni qué decir de Tamaulipas, Coahuila, Durango, Oaxaca...
Con una desvergüenza del tamaño de la desgracia, el presidente del PRI, Humberto Moreira, culpó a los "otros" por la presente tragedia de la inseguridad. Y perfiló a su partido como el único que en el futuro puede encararla y doblarla. Su partido, el de Cosío Vidaurri, Cavazos Lerma, Natividad Paras, Yarrington y Montiel.
Desvergüenza: dicho o hecho impúdico o insolente.
Desvergüenza, la de Moreira. Y la del PRI: la opción de la experiencia !!!
A ESTO LE LLAMO DESCARO Y CINISMO......
Y ¿a éstos elegiremos para que nos vuelvan a gobernar...??? Pobre México, pobre República, Sólo un país tercermundista reelige a sus dictadores....
Ya vemos a Salinas frotándose las manos detrás de su niño bonito Peña Nieto, de los Mexicanos depende, .....y probablemente nos lo merezcamos por apáticos, sin civismo ni amor a esta tierra......
TRISTE REALIDAD DE NUESTRO MÉXICO.
La libertad aún no la tenemos, hay que luchar por ella..
La desvergüenza de Moreira.
La primera conmoción nacional por los secuestros ocurrió a mediados de los 90, con los casos Harp, Vargas, Losada, Senderos. México estaba gobernado por el PRI. Los guaruras se centuplicaron.
Cuando en 1994 y 1995 las bandas de secuestradores de La Víbora, Los Aparicio, Los Tlaycas tomaron Morelos, la entidad era gobernada por el priista Jorge Carrillo Olea, un especialista en seguridad. Quedó registro de la complicidad entre criminales y policías. El director de la Policía Judicial morelense era una leyenda policiaca del PRI: el capitán Jesús Miyazawa.
El apogeo de los cárteles de la droga en Jalisco comprendió también el periodo del gobernador priista Enrique Alvarez del Castillo, a quien luego el priista Carlos Salinas de Gortari nombró Procurador General de la República.
El auge de los cárteles y el crimen en Sinaloa se dio entre gobernadores priistas: Antonio Toledo Corro, Francisco Labastida y Renato Vega.
Con el argumento de que poco pueden hacer con la migración, los municipios conurbados del Estado de México han sido desde el priista Carlos Hank González hasta el priista Enrique Peña Nieto, zona franca para delincuentes grandes y pequeños.
Chihuahua es hoy la entidad más violenta del país. El PRI la gobierna desde hace diez años. Ni qué decir de Tamaulipas, Coahuila, Durango, Oaxaca...
Con una desvergüenza del tamaño de la desgracia, el presidente del PRI, Humberto Moreira, culpó a los "otros" por la presente tragedia de la inseguridad. Y perfiló a su partido como el único que en el futuro puede encararla y doblarla. Su partido, el de Cosío Vidaurri, Cavazos Lerma, Natividad Paras, Yarrington y Montiel.
Desvergüenza: dicho o hecho impúdico o insolente.
Desvergüenza, la de Moreira. Y la del PRI: la opción de la experiencia !!!
A ESTO LE LLAMO DESCARO Y CINISMO......
Y ¿a éstos elegiremos para que nos vuelvan a gobernar...??? Pobre México, pobre República, Sólo un país tercermundista reelige a sus dictadores....
Ya vemos a Salinas frotándose las manos detrás de su niño bonito Peña Nieto, de los Mexicanos depende, .....y probablemente nos lo merezcamos por apáticos, sin civismo ni amor a esta tierra......
TRISTE REALIDAD DE NUESTRO MÉXICO.
La libertad aún no la tenemos, hay que luchar por ella..
viernes, 17 de febrero de 2012
Humberto Moreira bailando
El último "tweet" de @HMoreira2011 data del 3 de diciembre del 2011 y dice: "El PRI en 2011 ganó todas las elecciones, los resultados fueron contundentes. El partido se consolida como La Fuerza de México".
Este año, el ex dirigente del PRI, Humberto Moreira, no ha hecho una sola aparición pública.
Incluso, senadores como Guillermo Anaya aseguran que se desconoce el paradero de Humberto Moreira.
Empero, el hermano, hoy gobernador del estado megaendeudado, Rubén Moreira, dijo que está "muy tranquilo" en Coahuila.
Todo esto ocurre en medio de la investigaciones que parecen no tener final sobre la deuda irregular en Coahuila que ya asciende a 37 mil millones de pesos y por la que incluso se han querido cobrar impuestos a los que tengan bicicletas.
Anaya, senador del PAN, afirmó "no sabemos exactamente dónde está y lo que sí es que sabemos que no está muy tranquilo", en referencia a las declaraciones del hermano gobernador.
Cabe señalar que Humberto fue prácticamente removido de la dirigencia nacional por esa mancha que podría llegar a opacar la figura del candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, con quien se lleva de la mejor manera, tanto que -meses antes de destaparse la cloaca- habían planeado llegar juntos -uno como dirigente y otro como candidato presidencial- a la elección del primero de julio de este año, cosa que no sucedió.
Ahora, las preguntas son: ¿alguien lo ha visto?, ¿dónde está?, ¿qué es de él?
Aunque esta es una nota informativa, para estos tres últimos puntos no hay confirmación ni respuesta.
Y pensar que años antes bailaba tan campante.
A propósito del siguiente video, el término más buscado que registra Youtube es "Humberto Moreira bailando", al cual le sigue el de "Humberto Moreira corrupcion".
domingo, 11 de diciembre de 2011
El club de Mickey Mouse
Jaime Avilés
Humberto Moreira dejó en Coahuila una deuda pública de 32 mil millones de pesos, al parecer obtenida en parte con documentación falsa y en contubernio con sus colaboradores. Si esto se comprueba, el líder nacional del PRI debería estar preso, acusado de fraude,
coalición de funcionariosy delincuencia organizada, delitos graves que impiden la libertad bajo fianza.
Fidel Herrera Beltrán endeudó a Veracruz por 30 mil millones de pesos: mantuvo una campaña permanente de culto a sí mismo (vistió a millones de veracruzanos con una camisa roja que ostentaba la palabra
fidelidad) y engrasó con abundancia los ejes de la corrupción (para que no rechinaran y no se oyeran).
El adeudo que Enrique Peña Nieto legó al estado de México también asciende a 30 mil millones de pesos –que pagarán las cuatro próximas administraciones–, con los cuales financió a empresas españolas que hicieron obra pública sin invertir un solo euro, pero tendrán derecho a explotarlas, cobrando peaje a quien las use, por 30 años; además, compró toneladas de espots en radio, tv y líneas de autobuses que proyectan películas durante el viaje, para mostrarnos su copete, y como Moreira y Herrera, cebó día y noche a la marrana de mil ubres, que amamanta a todos los giros negros.
Los resultados están a la vista. Gracias a Moreira, Coahuila es el tercer estado del país en materia de agresiones a periodistas y Los Zetas administran la inseguridad pública. Gracias a Fidel Herrera, Veracruz es el segundo estado más violento del Golfo, después de Tamaulipas (el tercero es Tabasco, por la ineptitud del no menos priísta Andrés Granier).
Gracias a Peña Nieto, el Edomex quitó a Chihuahua el título de campeón en feminicidios (incluido el de Paulette), La Familia Michoacana extendió sus dominios hasta Valle de Bravo, y en los municipios conurbados con el DF –Tlalnepantla, Ecatepec, Tultitlán, Neza– siguen empeorando las inundaciones.
No cabe duda: los priístas sí saben. En el informe que Bernardo Barranco presentó, como titular de la comisión ciudadana que observó los recientes comicios en el estado de México, destaca un hecho clave. Las brigadas del PRI no iban a las visitas domiciliarias a preguntar a la gente qué necesitaba, o prometerle nada a cambio de su voto. Llegaban, tocaban y cuando les abrían, informaban como genios recién salidos de la lámpara de Aladino: a usted le hace falta un tinaco rotoplas de 200 litros, aquí lo tiene. A usted, el cacomixtle le comió sus gallinas ponedoras, aquí le traemos 25. A usted...
Si de acuerdo con los datos disponibles, Moreira, Herrera y Peña Nieto acumularon un adeudo conjunto de 92 mil millones de pesos (poco menos de 9 mil millones de dólares), debemos felicitarlos. Ellos solitos harán que las generaciones venideras paguen el equivalente a casi la sexta parte de los 65 mil millones de dólares que Ernesto Zedillo, y Calderón, convirtieron en deuda pública mediante el Fobaproa.
En 1998, para cubrir los intereses de la deuda externa de México –que era de 88 mil 516 millones de dólares– y del Fobaproa, Hacienda pagó 45 mil millones de dólares: la mitad del presupuesto de egresos de 1999. Pero Zedillo manipuló las elecciones de 2000, para entregarle el poder a los panistas. Alabado sea porque hoy, de acuerdo con Enrique Galván Ochoa, la deuda del sector público federal es de 3 millones de millones de pesos,
cifra similar al monto del presupuesto de egresos de 2011, que fue de 3 billones de pesos y fracción.
En Nuevo León (ya es vox populi), el gobierno de Nati González Parás vendió Monterrey a dos cárteles: la mitad al de Sinaloa, la mitad al del Golfo. La línea divisoria era la avenida Gonzalitos. Todo se pudrió cuando los del Golfo rompieron con Los Zetas: éstos los mandaron a Tamaulipas y tomaron el control de bares, salones de baile, tables-dance y casinos. Testigos presenciales han dicho a Desfiladero, que para echarles a perder esos negocios, los del Golfo provocaron matanzas como la del Sabino Gordo, cerca de la estación de autobuses, donde abundan las salas de masaje, los músicos de fara-fara y los antros con ficheras, o la de La Iguana, último punto de reunión de la gente fresa del Tec, en el Barrio Antiguo, ahora reducido a minipueblo fantasma.
Protegido por Emilio Chuayffet –que a pesar de haber sido responsable de la matanza de Acteal, preside otra vez la Cámara de Diputados–, Nati heredó Nuevo León a su secretario de Gobierno. Pero éste huyó a McAllen, y desde ahí despacha por teléfono. Para apresurar su caída antes de octubre (a efecto de evitar que lo remplace un interino y, por lo tanto, adelantar nuevas elecciones, que coincidirían con las presidenciales y que, dadas las circunstancias, ganaría el PAN en ambos casos) los panistas pisaban el acelerador a fondo, desestabilizando a Rodrigo Medina hasta que...
Sí, hasta que sobrevino la matanza del casino Royale, aparente respuesta del PRI, o sea, de Moreira y Peña Nieto, para frenarlos en seco. Después de prometer, como disco rayado, que investigará
hasta las últimas consecuencias, Calderón tuvo que tragarse sus palabras cuando El Norte dio a conocer los videos en que Jonás Larrazabal, hermano de Larry (así le dicen al alcalde panista de Monterrey, Fernando Larrazabal), recogía abultados tambaches de dinero –¿por vender quesos oaxaqueños?– en diversos casinos de la ciudad.
En esta ocasión las televisoras no difundieron esos videos 25 horas al día. El señor de los quesos no es El señor de las ligas, sino hermano del máximo promotor de la candidatura presidencial de Ernesto Cordero en Nuevo León. Aunque sean sospechosos de vender protección a lugares que pueden ser achicharrados si sus dueños no pagan–, Jonás y Fernando Larrazabal acaban de entrar al club de los impunes.
Ahí podrán codearse con Germán Larrea, culpable del asesinato industrial de 65 mineros en Pasta de Conchos, o con la prima de Margarita Zavala, cuya corresponsabilidad permitió que 49 bebés murieran quemados en la guardería de Hermosillo, o con Enrique Coppel, que encerró a seis de sus empleadas en una tienda de Culiacán y nada hizo por salvarlas cuando estalló un incendio.
Pero de la guerra del PRI contra el PAN y de todos contra el pueblo, Marcelo Ebrard y Manuel Camacho no están al margen. Ambos llevaron a la gubernatura de Guerrero a Ángel Aguirre con los votos del PRD; no bien tomó el poder, Aguirre aseguró que se construirá, duélale a quien le duela, la presa de La Parota, contra la que llevan luchando años las bases del PRD. Y si después de ese triunfo, logrado en combinación con el PAN, Ebrard repitió la fórmula en Sinaloa, hizo gobernador a Malova y dijo que
las alianzas de la izquierda con la derecha llegaron para quedarse, ahora resulta que Malova es sospechoso del asesinato del periodista Humberto Millán, y ha empujado, por precaución, al exilio, al excelente reportero que es Luis Enrique Ramirez.
Vivimos en un país sin jueces, por tanto, sin ley. Los ministros de la Suprema Corte dijeron que el Poder Legislativo no tiene derecho de impugnar la entrega ilegal de tres pozos petroleros a empresas extranjeras. Pemex se negó a construir una sola refinería en todo el sexenio, pero comprará en 21 mil millones de dólares parte de Repsol. Aunque no se ha aprobado la ley de seguridad nacional, Calderón militarizó Monterrey. Dos reporteras capitalinas fueron asesinadas antenoche en Iztapalapa y todavía no renuncia en pleno el gabinete de seguridad nacional. Ahí viene la la reforma laboral, que indignó a los jóvenes españoles, y arrebatará el futuro a los jóvenes mexicanos. ¿Qué pasa? Si estamos en la calle, ¿por qué no estamos en la calle?
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