México, DF.- Según un reporte del Buró Federal de Investigaciones (FBI), los cárteles de la droga de México tienen el control de cuatro de 10 pandillas en los Estados Unidos, o el 40 por ciento de alianzas con esas organizaciones delictivas.
El beneficio de estas alianzas entre pandilleros de EU y el crimen organizado nacional es económico principalmente, sin embargo, también se refleja en el control de zonas estratégicas para el trasiego de droga a los Estados Unidos.
Grupos como la “Mafia Mexicana” o el “Sindicato de Texas”, se han asociado con el Cártel del Golfo o Los Zetas, para ingresar armas o protección durante los envíos de droga a EU.
El informe asegura que a la fecha más de 20 mil miembros de las principales pandillas de Texas tiene relación con el crimen organizado.
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martes, 22 de enero de 2013
martes, 13 de noviembre de 2012
David Petraeus
Legisladores de alto rango pidieron el domingo una investigación sobre el manejo del FBI en el caso del director de la CIA, David Petraeus, al mismo tiempo que nuevos detalles y preguntas surgieron sobre la indagación que llevó a su renuncia la semana pasada.
Fuentes policiales identificaron a Jill Kelley, de 37 años, de Tampa, como la mujer cuya denuncia acerca de correos electrónicos amenazadores desembocaron en exponer una relación extramarital entre Petraeus y Paula Broadwell, una exoficial del Ejército que escribió una biografía del general de cuatro estrellas retirado.
El deshonroso retiro de una de las figuras más respetadas e importantes del gobierno ocurrió en momentos en los que el presidente Obama reorganiza su equipo de seguridad nacional para un segundo mandato. Petraeus tuvo que haber sido un testigo primario en una serie de audiencias a puerta cerrada del Congreso esta semana, sobre posibles fallos de seguridad e inteligencia alrededor del ataque de septiembre en la misión diplomática estadounidense en Bengasí, Libia.
La senadora demócrata Dianne Feinstein, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, anunció el domingo que la noticia de la renuncia de Petraeus fue “como un relámpago” y que los legisladores de más alto rango no se habían dado cuenta de que la investigación estaba en curso.
Su primer indicio -expuso en Fox News Sunday- se produjo con las preguntas de los medios el viernes, pocas horas antes de que la renuncia de
Petraeus fuera anunciada públicamente. Llamó al general y éste le contó sus planes.
“Esto es algo que pudo haber tenido un efecto en la seguridad nacional”, aseguró Feinstein. “Creo que debimos haber sido informados”.
Garantizó que el panel investigará “absolutamente” por qué el FBI no notificó a las autoridades competentes antes.
El representante republicano Peter King, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara, manifestó: “Simplemente no tiene sentido que exista este tipo de investigación. El FBI investiga los correos electrónicos, éstos conducen al Director de la CIA, hecho que tomó cuatro meses para descubrir que el titular de la CIA estaba involucrado.
“Tengo graves dudas al respecto. Creo que se tiene que analizar una línea de tiempo y examinar qué pasó”, indicó al programa State of the Union.
La investigación del FBI comenzó después de que Kelley visitara la oficina del FBI en Tampa, a principios del verano, y proporcionara a los investigadores correos electrónicos redactados con dureza en los que se le acusaba de buscar una relación íntima con Petraeus. Kelley, quien está casada con un cirujano de Tampa, se reunió con el general cuando era jefe del Comando Central en Tampa, entre el 2008 y el 2010. Un funcionario militar expuso que ella era una voluntaria en la Base de la Fuerza Aérea MacDill.
Petraeus y su esposa, Holly, socializaron con Kelley y su marido. Una fotografía en el periódico local mostró a las dos parejas juntas en una fiesta en la casa de los Kelley en el 2010. Otras fotos en sitios de medios sociales mostraron a Petraeus con las tres hijas de Kelley durante una fiesta de despedida para éste en junio del 2010, cuando se dirigía a Afganistán para comandar a las fuerzas internacionales allí.
Fuentes policiales identificaron a Jill Kelley, de 37 años, de Tampa, como la mujer cuya denuncia acerca de correos electrónicos amenazadores desembocaron en exponer una relación extramarital entre Petraeus y Paula Broadwell, una exoficial del Ejército que escribió una biografía del general de cuatro estrellas retirado.
El deshonroso retiro de una de las figuras más respetadas e importantes del gobierno ocurrió en momentos en los que el presidente Obama reorganiza su equipo de seguridad nacional para un segundo mandato. Petraeus tuvo que haber sido un testigo primario en una serie de audiencias a puerta cerrada del Congreso esta semana, sobre posibles fallos de seguridad e inteligencia alrededor del ataque de septiembre en la misión diplomática estadounidense en Bengasí, Libia.
La senadora demócrata Dianne Feinstein, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, anunció el domingo que la noticia de la renuncia de Petraeus fue “como un relámpago” y que los legisladores de más alto rango no se habían dado cuenta de que la investigación estaba en curso.
Su primer indicio -expuso en Fox News Sunday- se produjo con las preguntas de los medios el viernes, pocas horas antes de que la renuncia de
Petraeus fuera anunciada públicamente. Llamó al general y éste le contó sus planes.
“Esto es algo que pudo haber tenido un efecto en la seguridad nacional”, aseguró Feinstein. “Creo que debimos haber sido informados”.
Garantizó que el panel investigará “absolutamente” por qué el FBI no notificó a las autoridades competentes antes.
El representante republicano Peter King, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara, manifestó: “Simplemente no tiene sentido que exista este tipo de investigación. El FBI investiga los correos electrónicos, éstos conducen al Director de la CIA, hecho que tomó cuatro meses para descubrir que el titular de la CIA estaba involucrado.
“Tengo graves dudas al respecto. Creo que se tiene que analizar una línea de tiempo y examinar qué pasó”, indicó al programa State of the Union.
La investigación del FBI comenzó después de que Kelley visitara la oficina del FBI en Tampa, a principios del verano, y proporcionara a los investigadores correos electrónicos redactados con dureza en los que se le acusaba de buscar una relación íntima con Petraeus. Kelley, quien está casada con un cirujano de Tampa, se reunió con el general cuando era jefe del Comando Central en Tampa, entre el 2008 y el 2010. Un funcionario militar expuso que ella era una voluntaria en la Base de la Fuerza Aérea MacDill.
Petraeus y su esposa, Holly, socializaron con Kelley y su marido. Una fotografía en el periódico local mostró a las dos parejas juntas en una fiesta en la casa de los Kelley en el 2010. Otras fotos en sitios de medios sociales mostraron a Petraeus con las tres hijas de Kelley durante una fiesta de despedida para éste en junio del 2010, cuando se dirigía a Afganistán para comandar a las fuerzas internacionales allí.
miércoles, 4 de julio de 2012
Querido FBI
Calle 13 video "Querido FBI" - a tribute to Filiberto Ojeda Rios, after his death on Sept 23, 2005. He was assainated by the FBI, shot in the chest and left to bleed to death.
Filiberto dedicated his life to see Puerto Rico free.
lunes, 5 de marzo de 2012
miembros de cárteles interactuan rutinariamente con el FBI
Ciudad de México.- Narcotraficantes mexicanos están pidiendo cada vez más la ayuda del Buró Federal de investigación de Estados Unidos (FBI) para liberar a sus familiares que radican en el país vecino y han sido secuestrados por miembros de grupos rivales.
Así lo informó el diario El Universal en una entrevista con Gregory Brown, agente especial del FBI, quien declaró que desde septiembre del 2011, miembros de cárteles mexicanos han incrementado sus peticiones de ayuda para que las autoridades intervengan y liberen a sus cónyuges, familiares o socios.
De acuerdo con Brown, los narcotraficantes comenzaron a trasladar a sus familiares a ciudades fronterizas de Estados Unidos como medida de protección desde el 2010, sin embargo, esta medida se ha convertido en un arma de doble filo, pues los criminales buscan a estas víctimas para secuestrarlas y transportarlas a México, donde son torturadas y asesinadas.
Esta situación ha orillado a los miembros de cárteles en Estados Unidos a buscar la ayuda de las autoridades locales y del FBI, aún cuando eso signifique que podrían ser arrestados por sus nexos y actividades relacionadas con el narcotráfico en territorio norteamericano.
Así lo informó el diario El Universal en una entrevista con Gregory Brown, agente especial del FBI, quien declaró que desde septiembre del 2011, miembros de cárteles mexicanos han incrementado sus peticiones de ayuda para que las autoridades intervengan y liberen a sus cónyuges, familiares o socios.
De acuerdo con Brown, los narcotraficantes comenzaron a trasladar a sus familiares a ciudades fronterizas de Estados Unidos como medida de protección desde el 2010, sin embargo, esta medida se ha convertido en un arma de doble filo, pues los criminales buscan a estas víctimas para secuestrarlas y transportarlas a México, donde son torturadas y asesinadas.
Esta situación ha orillado a los miembros de cárteles en Estados Unidos a buscar la ayuda de las autoridades locales y del FBI, aún cuando eso signifique que podrían ser arrestados por sus nexos y actividades relacionadas con el narcotráfico en territorio norteamericano.
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