lunes, 10 de octubre de 2011

¿En defensa propia?


Opinión Invitada 
2 Oct. 11

Gilberto Lozano

Motivado en analizar el tema de los movimientos sociales en el mundo, me encontré que varias universidades en Canadá tienen excelentes cátedras, lo que me llevó a vivir en ese hermoso país desde abril de este año.

Desde allá me he puesto a mirar de cerca el trabajo de una de las clases políticas más rezagadas en el mundo: la inútil y estorbosa clase política mexicana, para la que he acuñado el término de "esquizocracia", a propósito de la enfermedad mental en que el paciente está alejado de la realidad.


Las vivencias de estos meses me han puesto contra la pared. Me he preguntado si realmente es posible un cambio que puedan llegar a ver mis hijos en México o estamos destinados a seguir siendo el "cuerno de la abundancia"... abundancia para unos pocos, y puro cuerno para los muchos mexicanos.

En seguida enlisto algunas de las preguntas que me han surgido en estos meses:

1. Si aquí en Canadá sólo pago 170 pesos mexicanos por mes (considerando 13.50 pesos por dólar), para tener llamadas ilimitadas en celular, ¿quién es el que me va a robar en México?

2. Si aquí sólo pago el 8.5 por ciento de IVA, ¿quién me está despojando del patrimonio de mis hijos cuando regrese a mi tierra?

3. Si con 300 pesos al mes pago la energía eléctrica, que consumo usando dos aparatos de aire acondicionado, estufa eléctrica, lavadora, etc., ¿quién está usurpando el dinero de la educación de mis hijos al pagar los recibos a la CFE?

4. Con 700 pesos al mes tengo de manera ilimitada el transporte en toda la metrópoli, voy al aeropuerto, a las montañas, lagos, sin la existencia de mafias y concesiones de taxis, seguros de auto, tenencia. ¿Quién es el culpable de extraer de mi bolsillo el esfuerzo de mi trabajo?

5. Enciendo el televisor y tengo de manera gratuita 18 canales, el 80 por ciento son de primera calidad e imparcialidad, y pienso ¿a quién hay que extirpar para defender a mis hijos y nietos de la porquería que ponen en la TV mexicana?

6. Saludo al Alcalde de la ciudad, y veo al Gobernador de Quebec en mangas de camisa, desfilando en un festival cultural, sin guaruras, sin lambiscones, sólo con esposa e hijos, y luego usando bicicleta para irse. Me pregunto, ¿debo permitir que una bola de rufianes vivan entre lujos, tengan guardias y hagan viajes con mi dinero pagado en impuestos?, ¿o es un fraude que atenta contra mi familia a la que debo defender a toda costa?

7. Me sorprendo que la nota roja de los últimos dos meses es la captura de un sospechoso, un presunto asaltante de partes de auto, y me digo, ¿qué están haciendo personas tan caras a las que les pagamos por nuestra seguridad y son ellas mismas quienes nos roban (policías)? ¿Deberé actuar ya en defensa propia ante esta sarta de corruptos?

8. Cuando pago la renta de mi departamento, con dos recámaras, incluida calefacción y gimnasio, y desembolso el equivalente a 9 mil pesos al mes me pregunto, ¿quién nos está esquilmando con tasas de interés que hacen que los bancos mexicanos sean los más exitosos del mundo?, y empiezo a ver enemigos a quienes erradicar.

9. Veo los sueldos de los Secretarios, Diputados, Jueces, Alcaldes en un país de primer mundo, muy por debajo de las compensaciones de sus homólogos en México, y me pregunto, ¿hay alguna manera de arreglar esto, que no sea borrándolos del mapa, antes de que acaben con nosotros, en defensa propia?

10. Observo las partidas que pagan los canadienses a los partidos políticos, estamos conscientes del megafraude de la partidocracia que no tiene remedio, ¿llegó el tiempo de las espadas?, ¿son ellos o somos nosotros?

11. Investigo cómo viven los líderes sindicales de los principales emporios canadienses y me dan asco los seudocaciques del magisterio, el petróleo, los ferrocarriles de mi País. ¿Se vale echarlos fuera?

Creo que la solución de fondo en México no está en los partidos políticos, la alternancia, las coaliciones, sino en la "construcción de ciudadanía", en la que el ciudadano ejerza de manera organizada y firme su papel de mandante de los servidores públicos, los tres poderes y niveles de Gobierno.

A ellos les pagamos para servirnos, son nuestros empleados de acuerdo con la Constitución.

Hoy por hoy los ratones andan de fiesta porque el gato no está, por ello mi frase: "Ciudadanos apáticos y cobardes generan sociedades débiles y mediocres, cuya consecuencia es que los ineptos y corruptos se convierten en gobernantes".

La élite política de México ha orquestado el adormecimiento y manipulación de la ciudadanía, que llega al insulto de transferir la responsabilidad de la situación actual a los ciudadanos.

No lo niego, llevamos parte, pero hay una gran diferencia: a ellos les pagamos por brindarnos seguridad, así que vámonos entendiendo, nosotros somos el jefe, si no cumplen habría que quitarlos porque los ineptos y corruptos no renuncian, eso es iluso: "Perro que trae hueso en el hocico no lo suelta".

El México bronco está empezando a despertar, y me duele decirlo, pero va a actuar en defensa propia. Queda poco tiempo, y el "porfiriato partidista" no quiere verlo.


El autor es ex alumno de Stanford y del Tec de Monterrey y cofundador de Evolución Mexicana.

opinion@elnorte.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario